Los avances biotecnológicos
Los espectaculares progresos que ha experimentado la biotecnología en los últimos años, permiten hoy en día obtener proteínas específicas frente a prácticamente cualquier sustancia química o biológica cuyo peso molecular sea superior a 200 D. Un claro ejemplo de ello, es la producción de anticuerpos monoclonales específicos frente a cualquier contaminante ambiental orgánico, a través de la síntesis de haptenos y a la tecnología de hibridoma.
Campos de aplicación
Aunque la aplicación fundamental de los biosensores se halla en el campo del diagnóstico clínico, no podemos olvidar su espectro de acción en otros campos igualmente importantes como el medioambiental, la industria agroalimentaria, la farmacéutica, el control de procesos industriales o la detección de agentes bioterroristas, por citar algunos.
El campo médico es el que más claramente se ha beneficiado (y seguirá haciéndolo) de la utilización de biosensores, no solo en la realización de análisis clínicos sino también en el descubrimiento de nuevos fármacos, en el desarrollo de órganos artificiales o en la monitorización in-vivo de los pacientes.
Ejemplos de nanobiosensores en el diagnóstico precoz de enfermedades y otros ámbitos de la medicina.